¿Se inició una tendencia bajista o estamos viendo algo más complejo?
Cuando el mercado empieza a ponerse incómodo, la primera palabra que aparece es siempre la misma: tendencia bajista.
Es automática. Caen las tecnológicas, sube la volatilidad, los gráficos se ensucian… y la masa asume que se terminó la fiesta.
Pero el mercado no funciona por sensaciones. Funciona por estructura.
Y si miramos la estructura con un poco de distancia, el panorama es bastante más interesante de lo que parece.
El sentimiento es bajista. Y eso importa.
Hoy el dato más relevante no es la caída en sí. Es el ánimo.
El consenso de inversores muestra una inclinación clara hacia el pesimismo. Y esto tiene una implicancia fuerte: cuando la mayoría ya está posicionada para lo peor, muchas veces el mercado no colapsa… simplemente corrige más de lo esperado o se lateraliza.
No significa que no pueda caer más. Significa que el miedo ya empezó a instalarse.
Y un techo de mercado sólido suele construirse en euforia, no en temor.
El foco del problema: el sector software
Donde sí vemos debilidad estructural es en el ETF iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV).
La caída es clara. Tendencia descendente definida. Y eso pesa porque el software fue uno de los grandes motores del último tramo alcista.
Además, nombres relevantes como:
- Amazon
- Microsoft
- Palantir Technologies
muestran pérdida de momentum.
Y cuando los pesos pesados aflojan, el índice tiembla.
Pero hay una diferencia clave: que un sector entre en debilidad no implica automáticamente que todo el mercado esté en una tendencia bajista estructural.
Puede implicar algo distinto: rotación.
Las posiciones cortas están en máximos
En el ETF tecnológico Technology Select Sector SPDR Fund (XLK), el volumen de posiciones cortas alcanzó niveles máximos desde 2010.
Eso suena dramático. Titular fácil.
Pero hay que interpretarlo con cuidado.
Cuando los gestores abren cortos masivos, puede ser por dos motivos:
- Están convencidos de que viene una caída fuerte.
- Están cubriendo carteras para proteger ganancias acumuladas.
Y el contexto actual huele más a cobertura que a pánico estructural.
No estamos viendo liquidaciones forzadas. Estamos viendo prudencia.
Y prudencia no es colapso.
El SP500 está lateral, no en desplome
Si miramos el S&P 500, lo que aparece no es una tendencia bajista limpia. Es lateralidad con volatilidad elevada.
Sube con fuerza.
Pierde todo en minutos.
Recupera.
Vuelve a corregir.
Eso es mercado sin liderazgo claro.
No es mercado en caída libre.
Y cuando el índice principal entra en fase lateral, muchas veces lo que ocurre debajo es un reacomodamiento interno.
La clave está en el RSP
Para entender mejor la película, conviene mirar el Invesco S&P 500 Equal Weight ETF (RSP), que pondera todos los componentes por igual.
Y ahí la imagen cambia.
El RSP mantiene una estructura mucho más sólida. Incluso alcista en comparación relativa.
¿Qué significa esto?
Que no todo está cayendo.
Que la debilidad está concentrada.
Que el dinero no salió del mercado.
Que simplemente dejó de estar concentrado en tecnología.
Eso es rotación sectorial.

Composicion del indice S&P 500
¿Hacia dónde rota el capital?
Cuando la tecnología pierde liderazgo, el capital suele migrar hacia sectores considerados defensivos o de valoración más razonable:
- Energía
- Industriales
- Consumo básico
- Utilities
Es una transición clásica cuando el mercado percibe que el crecimiento ya está suficientemente descontado en precio.
No es huida.
Es redistribución.
Y eso cambia completamente la narrativa de “tendencia bajista total”.
¿Puede caer más el sector tech?
Sí.
De hecho, es probable que el sector software necesite una o dos semanas más de ajuste antes de formar un suelo convincente.
Los suelos reales suelen requerir:
- Capitular volumen.
- Ruptura emocional.
- Sobreventa clara.
- Disminución posterior de la presión vendedora.
Todavía no vemos esa secuencia completa.
Por eso, pensar que ya vimos el mínimo puede ser apresurado.
Pero tampoco hay evidencia sólida de un inicio de mercado bajista generalizado.
Entonces… ¿qué está pasando realmente?
Lo que estamos viendo es un mercado que:
- Se quedó sin el liderazgo cómodo de las tecnológicas.
- Está reacomodando capital.
- Tiene sentimiento bajista creciente.
- Pero no muestra deterioro amplio y uniforme.
Una tendencia bajista estructural necesita algo más profundo:
- Deterioro macro claro.
- Amplitud negativa sostenida.
- Ruptura de soportes relevantes en índices amplios.
- Salida masiva de liquidez.
Hoy no estamos ahí.
Estamos en una transición.
Te puede interesar leer esto: Burbuja tecnológica selectiva: no es el Nasdaq, es algo más profundo
El error común del inversor
El inversor promedio tiende a confundir debilidad sectorial con crisis general.
Cuando ve caer a Microsoft o Amazon, asume que todo está mal.
Pero el mercado no es binario.
Puede haber tecnología en ajuste mientras energía sube.
Puede haber software débil mientras industriales toman la posta.
Y en ese proceso, el índice puede lateralizar durante meses sin definir tendencia clara.
Eso es lo que más desgasta.
No la caída.
El desgaste.
Conclusión: ¿hay tendencia bajista?
Mi lectura es esta:
- En el sector software: sí hay tendencia bajista de corto plazo.
- En el mercado amplio: todavía no.
- En el sentimiento: creciente pesimismo, pero sin capitulación total.
Estamos ante una fase de rotación y digestión.
El mercado no se rompió.
Pero tampoco está cómodo.
La verdadera señal de alerta aparecería si el RSP pierde estructura y la debilidad se expande más allá de tecnología.
Hasta entonces, hablar de tendencia bajista estructural es apresurado.
Lo que sí es claro es que el liderazgo cambió.
Y cuando el liderazgo cambia, el juego también cambia.
La pregunta no es si el mercado va a caer.
La pregunta es:
¿Estás posicionado para la nueva etapa o seguís mirando el retrovisor tecnológico?
Discover more from INFORMATE BOLUDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.



