El precio de Bitcoin bajo presión: ballenas vendiendo y un techo incómodo en $70.000
El precio de Bitcoin no se mueve por magia ni por tweets. Se mueve por flujo.
Y hoy el flujo dice algo incómodo: las grandes carteras están vendiendo mientras el minorista empieza a comprar el rebote. Esa combinación, en la historia del mercado cripto, rara vez termina con el retail celebrando.
El debate actual es simple en apariencia: ¿estamos ante una capitulación final o frente a una pausa antes de otra caída?
Pero la respuesta no está en el entusiasmo de las redes. Está en los datos on-chain, en los exchanges y en el mercado de opciones.
Si querés entender hacia dónde puede ir el precio de Bitcoin, primero hay que entender quién está presionando el botón de vender.
Contexto actual del precio de Bitcoin
El mercado viene de una caída fuerte. No es una corrección menor, es un movimiento que generó estrés real en holders de corto plazo. La narrativa optimista habla de “sacudida saludable”. La lectura fría habla de distribución.
En este contexto, el precio de Bitcoin se mueve dentro de un rango amplio con sesgo bajista. Cada rebote genera esperanza. Cada rechazo devuelve la duda.
El punto central es que no vemos todavía señales claras de acumulación institucional sostenida. Y sin eso, cualquier intento de rally tiene fecha de vencimiento.
El indicador que mide el dolor: STH-SOPR

Uno de los datos más relevantes para analizar el precio de Bitcoin es el STH-SOPR (Short-Term Holder Spent Output Profit Ratio). En términos simples:
- Si está por encima de 1, los holders de corto plazo venden con ganancia.
- Si está por debajo de 1, venden con pérdida.
- Se consideran holders de corto plazo a monedas movidas antes de 155 días.
Cuando este indicador entra en zona roja, muchos lo interpretan automáticamente como “capitulación”. Pero no siempre es así.
En 2022, el precio de Bitcoin pasó meses con el STH-SOPR en zona negativa mientras el mercado seguía cayendo. El rojo no fue suelo. Fue desgaste.
Hoy el comportamiento se parece más a esa fase prolongada de estrés que a una liquidación final con giro inmediato. El mercado está bajo presión, pero no necesariamente listo para un rebote estructural.
La clave es el tiempo. Cuando el indicador se mantiene negativo de forma persistente, suele indicar dinámica bajista sostenida, no giro en V.
Ballenas en exchanges: la distribución silenciosa
Más allá del indicador, lo que importa es el flujo real.
Los datos de exchanges muestran incremento en envíos de grandes carteras hacia plataformas de trading. Eso, en términos prácticos, suele preceder ventas.
Al mismo tiempo, las carteras pequeñas muestran comportamiento de acumulación en rango. El minorista promedio está comprando el retroceso.
Esta divergencia es crítica para el precio de Bitcoin.
Históricamente, cuando el capital grande distribuye y el retail absorbe, el mercado tiende a continuar bajando o, en el mejor de los casos, lateraliza hasta agotar al comprador pequeño.
No es conspiración. Es estructura de mercado.
Las ballenas necesitan liquidez para vender grandes volúmenes. El entusiasmo minorista provee esa liquidez.

La pregunta incómoda es: ¿querés estar comprando cuando el que tiene más información está vendiendo?
El mercado de opciones y la frontera de los $70.000

El mercado de opciones y la frontera de los $70.000
Hay otro dato relevante: el interés abierto en opciones.
Para determinados vencimientos, la concentración de calls en la zona de $70.000 genera un incentivo claro para los market makers. Si el precio de Bitcoin cierra muy por encima de ese nivel, se activan pagos importantes.
Los market makers no suelen “regalar” dinero. Por eso, muchas veces vemos defensa agresiva de ciertos strikes clave.
Esto no significa que el precio de Bitcoin no pueda superar los $70.000 momentáneamente. Puede hacerlo. Incluso puede generar una trampa alcista. Pero mientras la estructura de opciones favorezca esa defensa, cada ruptura fuerte debe analizarse con cautela.
El nivel técnico cercano a $71.460 se convierte así en un punto crítico. Una superación limpia y sostenida podría cambiar el sesgo. Un rechazo rápido reforzaría la idea de continuidad bajista.
Análisis cruzado: Ethereum, BNB, Solana y TRX
El comportamiento del resto del mercado también aporta contexto.
En Bitcoin se concentra la narrativa, pero la estructura general del ecosistema muestra debilidad.
Ethereum presenta patrón similar: rebotes liderados por retail y distribución en niveles altos.
BNB trabaja dentro de un canal bajista claro, con intentos de testeo del techo del canal.
Solana mostró trampa estructural previa y continúa con presión negativa.
TRON mantiene canal alcista, pero una ruptura de su base podría anticipar continuidad macro bajista.
Cuando múltiples activos muestran estructuras similares, el problema deja de ser puntual. Pasa a ser sistémico dentro del mercado cripto.
¿Capitulación real o fase de desgaste?
Una capitulación genuina suele incluir:
- Volúmenes extremos.
- Liquidaciones masivas.
- Pánico generalizado.
- Cambio abrupto en comportamiento de grandes carteras.
Hoy vemos estrés. Vemos ventas en pérdida. Vemos presión institucional.
Pero no vemos todavía un giro claro de acumulación fuerte por parte de los grandes jugadores.
El precio de Bitcoin puede seguir cayendo lentamente mientras el mercado se acostumbra a la debilidad. Ese proceso es más silencioso que un crash, pero igual de efectivo.
El desgaste psicológico es parte del ciclo.
Qué implica esto para el precio de Bitcoin en el corto plazo
El escenario más probable, bajo los datos actuales, es uno de estos tres:
- Rebote técnico hacia zona $70.000–$71.000 y rechazo.
- Lateralización prolongada con sesgo bajista.
- Continuación directa a la baja si se pierden soportes intermedios.
El escenario menos probable, bajo la información actual, es un rally sostenido sin antes ver absorción institucional real.
El precio de Bitcoin no necesita caer en línea recta. Puede hacer trampas. Puede generar falsas rupturas. Pero mientras el flujo grande no cambie de signo, la probabilidad favorece debilidad.
A quién beneficia esta dinámica
Beneficia al que:
- Tiene liquidez.
- Puede vender en rebotes.
- Opera con gestión de riesgo estricta.
- No se enamora de una narrativa.
Perjudica al que:
- Compra sin plan.
- Confunde rebote con cambio de tendencia.
- Opera por impulso.
- Ignora datos on-chain.
En mercados financieros, la transferencia de dinero suele ir del impaciente al paciente.
Mi lectura personal
No veo todavía suelo estructural.
Veo un mercado en fase de presión institucional donde el minorista empieza a asumir el riesgo.
El precio de Bitcoin puede intentar atacar la zona de $70.000. Puede incluso superarla brevemente. Pero hasta que no veamos:
- Reducción clara de ventas en exchanges por parte de ballenas.
- Recuperación sostenida del STH-SOPR por encima de 1.
- Cambio en la estructura de opciones.
La probabilidad no favorece un giro alcista sólido.
No se trata de ser bajista por deporte. Se trata de leer el flujo.
Conclusión
El precio de Bitcoin está bajo estrés.
Las ballenas venden.
El minorista compra.
El mercado de opciones dibuja un techo psicológico claro.
Puede haber rebotes. Puede haber trampas. Pero el contexto sigue siendo frágil.
En ciclos anteriores, ignorar este tipo de señales salió caro.
La diferencia entre especular y operar con criterio está en entender quién mueve el mercado.
Y hoy, el que mueve el mercado no parece estar acumulando.
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