Introducción
La posible corrección de Nvidia no es una anécdota técnica ni un capricho de traders. Es una señal incómoda. Porque cuando el activo más grande del mundo (después del oro) empieza a mostrar debilidad, el problema no es Nvidia: es todo lo que cuelga de ella.
El mercado hoy parece tranquilo. El S&P 500 lateraliza, el Nasdaq no se decide, y muchos miran eso como “estabilidad”. Pero abajo de la superficie hay otra película: distribución, rotación silenciosa y riesgo moviéndose de manos.
Nvidia: demasiado grande para caer sin consecuencias
Cuando hablamos de Nvidia, hablamos de:
- La mayor ponderación histórica dentro de los índices.
- El corazón del trade de inteligencia artificial.
- El activo que explica por sí solo buena parte del rally de los últimos años.
En el gráfico, Nvidia no está “rompiendo” todavía. Pero muestra cansancio:
múltiples impactos en soporte, falta de momentum y una estructura distributiva tipo hombro–cabeza–hombro que, si se activa, no perdona.
👉 Si pierde el soporte clave, los escenarios son claros:
- Primer objetivo: testeo de máximos históricos anteriores (≈ -15%).
- Proyección completa: zona cercana a los 131 USD (≈ -25/26%).
No es una corrección menor. Y por ponderación, arrastraría a todo el sector tecnológico.
El índice no cae… porque alguien lo sostiene
Muchos miran el S&P 500 y dicen:
“No pasa nada, está en rango”.
Ese es el problema.
El índice no sube ni baja porque:
- Hay muchas acciones chicas subiendo.
- Pero las megacaps tecnológicas pesan tanto que frenan todo.
El resultado es un mercado engañoso: parece estable, pero está tensionado. Y cuando eso pasa, suele resolverse con toma de liquidez en los soportes.
Hindenburg Omen: la señal que nadie quiere escuchar
Volvió a aparecer el Hindenburg Omen, un indicador de amplitud que no mira precios, sino qué tan sano está el mercado por dentro.
¿Qué dice esta señal?
- Que muchas acciones suben y bajan al mismo tiempo.
- Que la estructura interna está desalineada.
- Que el riesgo de corrección aumenta, aunque el índice no lo muestre aún.
No es una bola de cristal. Pero nunca aparece en mercados sanos.
El dinero no desaparece: rota
Acá está la clave que muchos pasan por alto.
Si Nvidia corrige, el capital no se evapora.
Se mueve.
Y ya estamos viendo hacia dónde:
Rotación sectorial clara
- Tecnológicas: débiles, pesadas, distributivas.
- Energía: fuerte, sostenida, captando flujos.
- Uranio: comportamiento relativo muy superior.
- Russell 2000: cae menos que Nasdaq → señal de riesgo latente, no muerto.
Esto no es pánico. Es reacomodamiento.
Metales: colapso, rebote y mensaje
El oro y la plata vivieron una de las caídas más violentas de la historia reciente.
¿El resultado?
- Oro: +11% desde mínimos.
- Plata: +20% en horas.
Clásico: caídas extremas generan rebotes violentos.
Pero ojo con el mensaje de fondo.
Históricamente:
- Cuando el oro hace techo, cae…
- Meses después, el riesgo explota.
No inmediatamente. Con desfase. Pero pasa.
¿Y cripto? El riesgo que no se rompe
Acá viene lo interesante.
Mientras todo tiembla:
- Bitcoin y Ethereum están débiles, sí.
- Pero las altcoins aguantan mejor de lo esperado.
Eso es rarísimo.
Además:
- Funding rate negativo → exceso de cortos.
- Mercado desapalancado del lado largo.
- ETFs con salidas históricas… pero desacelerando.
Este combo suele generar rebotes de alivio primero, y expansiones después, si el soporte macro aguanta.
Liquidez, ISM y el clima de riesgo
El ISM manufacturero empieza a repuntar.
Estados Unidos se reindustrializa. Energía, minerales, control estratégico.
Cada vez que el ISM entra en fase expansiva:
- El riesgo no se apaga.
- Se transforma.
No necesariamente es “altseason mañana”.
Pero deja de bloquearla.
La gran pregunta: ¿qué hacer con Nvidia?
No es una recomendación. Es una lectura.
- Si Nvidia aguanta soporte → mercado sigue lateral, rotación selectiva.
- Si Nvidia rompe soporte → corrección técnica seria, impacto en índices y:
- Salida de tecnológicas.
- Entrada a energía, commodities estratégicos y riesgo alternativo.
Por eso, aunque no tengas Nvidia, la tenés que mirar.
Cierre
El mercado hoy no está gritando.
Está susurrando cosas incómodas.
La corrección de Nvidia no es el problema:
es el síntoma.
La pregunta no es si cae una acción.
La pregunta es quién se queda con esa guita cuando rota.
Y como siempre, en los mercados:
no gana el que adivina,
gana el que entiende el movimiento antes de que sea obvio.
Discover more from INFORMATE BOLUDO
Subscribe to get the latest posts sent to your email.



